viernes, 16 de febrero de 2007

UN DÍA CON SANDRA Y JUDITH

Por Equipo El Zorro Polémico

Calama, entendida como la ciudad minera que posee el yacimiento de cobre que más recursos deja al país, se ve cada vez más saturada por los distintos mercados que buscan satisfacer las necesidades de los mineros. Por ello el auge que ha experimentado el comercio sexual no resulta extraño en nuestra calurosa Tierra de Sol y Cobre.
Así, las agencias de "damas de compañía", "anfitrionas", "trabajadoras sexuales" o como se les quiera llamar, han agotado todos los recursos para publicitar y generar clientela, desde avisos económicos en los diarios, hasta páginas web, pasando incluso por volantes artesanales, lo que da muestra de que la competencia entre una y otra agencia es fuerte. Esto hace suponer que el negocio, además de ser rentable, es fácil de instalar y de administrar. No obstante, la tarea de manejar una agencia de damas de compañía no es algo sencillo, ni mucho menos para quienes son el recurso humano de esta labor. Así lo comprobó nuestro periódico.

EMPRESA LIDER EN EL RUBRO

Para ello, la voz de la experiencia es lo más óptimo de atender y esta es, sin duda, la de las chicas de "Sandra y Judith". El equipo de terreno de El Zorro Polémico se dirigió hasta el local al que muchos calameños han llegado a satisfacer sus placeres, el Motel de Sandra y Judith.
Era una vieja idea del equipo realizar esta nota, sin embargo, no había existido la voluntad. Esta vez ya habíamos hecho el compromiso y las chicas nos esperaban.
Nos abren la puerta y la recepción te hace olvidar lo que pasa afuera. Entramos a un motel amplio, limpio y acogedor, cuyas habitaciones cuentan con baño privado.
Entendiendo que íbamos a realizar una nota, la timidez ya no era nuestra, si no de las muchachas. Costó que se sentaran junto a nosotros con una grabadora corriendo, pero una a una fueron llegando para hacerse parte de esta curiosa nota.
Sandra Y Judith posee sucursales en Arica, Iquique y Calama. "Teníamos en Antofagasta, pero una mala administración allá y acá (en Calama) hizo que tuviéramos que re-estructurar". Aquel motivo, "una mala administración", habla por si solo de lo difícil que es generar este negocio. No obstante las dificultades, Sandra y Judith es la agencia más prestigiosa en el norte del país.
El por qué del nombre se basa en los personajes que comenzaron con la agencia. “Sandra, a la edad de 18 años y con ansias de iniciar una nueva vida ingresa a trabajar en la ciudad de Santiago a un pequeño "privado" a un costado del cerro Santa Lucía. Transcurridas unas semanas, este pequeño lugar no satisfacía sus aspiraciones, por lo que decide formar su primer departamento privado”, cuentan en la página web de la empresa. Y agregan que “la primera joven que llega a trabajar con Sandra es Judith, una pequeña pecosa de grandes ojos verdes llena de inocencia y vitalidad. Juntas comienzan a realizar sueños eróticos, a tal punto que la afinidad entre ellas durante los servicios ya no era trabajo, sino una complacencia mutua, algo que a los clientes dejaba extasiados”.
El éxito fue tal, que al privado había que darle un perfil empresarial producto del crecimiento que fue experimentando el negocio. "Nace más que nada por una necesidad de nosotras mismas. Una cosa llevo a la otra, porque, por ejemplo, cuando hay dos niñas trabajando pueden arreglárselas perfectamente solas con las cuentas, pero cuando ya son cinco, diez o más, te ves obligado a ver el tema como una empresa. Entonces, a partir de las necesidades que el mismo negocio genera, nosotras llegamos a esto", explica Solange Contreras, administradora y relacionador pública de la agencia.
En la página Web de Sandra y Judith, se establecen las metas que en el mediano plazo se intentan cumplir, lo que ya habla de un plan de trabajo, como en cualquier empresa. Destacan, entre sus metas, el querer “sensibilizar a las autoridades que pueden legislar y formalizar este trabajo, proclamado como el más antiguo del mundo”. Otros objetivos son “inaugurar la agencia en Antofagasta, escuchando los requerimientos de cientos de potenciales clientes que nos contactan desde esa ciudad y, en el corto plazo, relanzar la página Web con un gran evento en la ciudad de Iquique”, agregan.
Esta página es una verdadera vitrina donde se exponen todos los servicios ofrecidos y las personas capacitadas para cada labor. Así, el cliente puede llamar y pedir directamente a la chiquilla o chiquillo que le agrade, para lo cual existe una galería de fotos de todas las trabajadoras y trabajadores de Sandra y Judith. Esta galería resulta lo más llamativo, no sólo porque se pueden ver sensuales y candentes imágenes, sino por los lugares donde fueron tomadas esas fotos: Paisajes emblemáticos de cada ciudad, por ejemplo existen fotos de las niñas en el sector de La Cascada, en El Valle de la Luna o los Geisers del Tatio, con lo cual se pretende “darle un valor agregado”.Contreras afirma: "nosotras no estamos, en ningún caso, infringiendo la Ley, entonces no hay razón para escondernos. Esta es una empresa y tiene un color corporativo, tiene, también, convenios con otras empresas en las distintas ciudades... tenemos departamentizado el manejo, existe una empresa que se encarga de mantener la página Web, un área dedicada al tema de la publicidad", agregando que "por lo general tenemos harta credibilidad en los clientes, porque se les da la garantía que ante cualquier eventualidad tiene alguien a quien reclamarle, ya que, como cualquier empresa existe un sistema de jerarquía, hay una persona encargada y por cualquier conflicto el cliente sabe que puede reclamar y que tendrá respuesta y las niñas al estar dentro de este mismo sistema también se cuidan de atender bien".
Ahora, la garantía que ofrece Sandra y Judith incluye también la salubridad. "Si alguien quiere trabajar en esta empresa tiene que cumplir con la condición de tener un control sanitario, que no sea particular, sino que haya sido realizado en algún hospital público, ya que esa es la única manera de comprobar que se hizo efectivamente el control", plantea la administradora.

AMPLITUD DE SERVICIO

Los servicios que ofrece Sandra y Judith son de dama de compañía, lo que implica que sus trabajadoras ofrecen, además del acto sexual, un servicio de, valga la redundancia, compañía, es decir, salir a comer con los clientes, a bailar o a servirse un trago, pagando por el tiempo que se empleará. "A diferencia de lo que la gente cree, nosotras no estamos solo para tirar, ofrecemos un servicio completo, acá la gente viene a desahogarse", aclara una de las niñas que se desempeña en la famosa agencia.
El servicio no esta sólo dirigido al público femenino. Las chiquillas ofrecen atender tanto a hombres como a mujeres o, si es requerido, a parejas. Existen hombres también para hacer servicios a quines lo soliciten y el es muy requerido el servicio de tribadas, en el que dos chiquillas mantienen relaciones sexuales, mientras el cliente observa y, si quiere, puede luego integrarse, lo que sucede en la mayoría de los casos, por razones obvias.
El tiempo para atenderse es de media y una hora, para servicios dentro del mismo Motel, el que se flexibiliza para servicios de compañía fuera del local donde atienden.

LAS TRABAJADORAS

En el mismo Motel donde atienden viven las chiquillas que ofician de damas de compañía. En él, cada una tiene su propio dormitorio, que no son los mismos donde cumplen los más increíbles tipos de fantasías.
“Por lo general le damos alojamiento a las niñas. En general no hay conflictos, cada una tiene su espacio y compartimos ciertas horas. Comimos juntas, cocinamos y esas cosas. Nosotras nos podemos dar ese lujo, en otras agencias no pueden hacer lo mismo porque atienden en casas o departamentos privados, nosotras tenemos un gran motel en el cual cada chiquilla tiene su espacio”
Estas trabajadoras están sometidas a un desgaste psicológico importante, ya que tienen poco tiempo para entrar a la realidad de cada cliente y poder satisfacerlo en el amplio sentido de la palabra y, de esta manera, entablar una relación amorosa que se prolongará por el período que dure el encuentro. Ellas están concientes que deben separar el plano laboral de lo personal, por lo que al momento de atender deben crear un personaje que pueda dejar contento al cliente sin involucrar ningún sentimiento. Pero estas niñas también son humanas y ante la pregunta de si alguna de ellas se ha enganchado de algún cliente, surge la risa de una de las niñas que se delata, tratando, eso sí, de disimular.
“Los primeros cinco minutos, cuando el cliente ingresa a la habitación, tienes la posibilidad de analizar a las personas y ver la situación con la que te puedes encontrar”, cuenta una de las integrantes del team. “Acá se conversa, se escucha a los clientes, que por lo general necesitan desahogarse y después se busca la forma de dejarlo contento y que se olvide, aunque sea por una hora, de los problemas”.
Estas chiquillas, por lo general, no son de la ciudad donde se desempeñan, sino que van rotando entre Arica, Iquique y Calama. Y a diferencia de lo que se pudiera pensar a priori, que te puedes encontrar con dos tipos de mujeres: esculturales rubias o gorditas voluptuosas, aquí la variedad es amplia y hay para todos los gustos.

LA CLIENTELA LOÍNA

En Calama se dan tres tipos de clientes, según cuentan las niñas de Sandra y Judith. “Hay unos que vienen por largos años, así tengamos publicidad o no e, incluso, a veces se atienden con las mismas niñas. Hay otro que viene varias veces al mes y, después, trae a sus amigos, entre ellos se echan tallas, conversan del tema en la pega y no tiene ningún prejuicio. Y el último es el cliente que se pasea por todas las agencias, un comprador compulsivo”.
Pag. 13 Así, para todos los loínos hay Sandra y Judith. Muchos ya conocen muy bien quienes son las que trabajan en esta empresa y han probado el producto, pero para los que no, pueden ingresar a la página www,sandrayjudith.cl y ver la galería que existe o llamar al 084002605 para servicios de dama de compañía en Calama y al 9 893 90 44 y 8 227 30 15 en Arica e Iquique respectivamente. Los teléfonos para varones de compañía son 098821869 en Arica, 093121543 en Iquique y 082126445 en Calama. Finalmente, para el servicio de tribadas los fonos son 082219743 en Arica, 097153730 en Iquique y 097973898 en Calama.

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